El equipo regaló el primer tiempo y mejoró algo en el segundo
Rosario Central se asemeja demasiado a un enfermo terminal que debe pensar simplemente en el minuto a minuto, sin regalar absolutamente nada y sabiendo que cualquier desinteligencia lo puede condenar a lo peor. Ahora, ante un rival directo y que llegaba precedido con muy buenos resultados, el equipo del Pueblo sigue sin arrancar pero, esta vez no perdió y extendió o aumentó el oxigeno que le da vida.
Empezó muy mal
Sinceramente, el equipo jugó en esa primera mitad, tal cual lo hacen aquellos conjuntos que se van de cabeza al descenso y no los salva nada ni nadie. Sin saber a que jugar, superado en todos los aspectos por el rival y sucumbiendo ante el más mínimo avance del rival. Para muestra, solo hace falta mencionar la lesión de Luciano Figueroa (sería un desgarro) y el gol en contra de Nahuel Valentini (quiso rechazar y la clavo en el ángulo). Con este panorama, el rival tranquilamente pudo aumentar la cuenta y definir el partido. Pero, como sucede en esta clase de historias, el lobo no lo definió y ………Rosario Central se lo empató.
A nada
Siguiendo con esos primeros instantes, en realidad, 45 minutos, la verdad es que parecían 11 rivales enfrentando a los zagueros Canallas. Es que los delanteros y los volantes Auriazules parecían pintados a la hora de marcar, contener o crear. Mario Paglialunga, Milton Zarate y Jonathán Gómez parecían espectadores de lujo. Pero, como ya te dijimos, en el complemento cambiaron las acciones del cotejo y el dominio del local ya no fue tanto.
Algo se trajo
Más allá del empate, que no deja de ser malo, debemos marcar la pobreza de nuestro equipo. Si bien levanto algo en el complemento, lo cierto es que el empate llegó por intermedio del “Yacaré” y luego de ejecutar un tiro libre que se desvió en un rival. Lo demás, con algo más de ganas, actitud y juego, fue bastante pobre.
Y, a juzgar por lo mostrado o entregado por uno y otro plantel, el empate no parece ser tan injusto. Estuvo algo mas cerca el local, pero nosotros mejoramos en el segundo tiempo y pudimos generar algo más como para aumentar.
Si bien estamos lejos del ideal, este empate nos devuelve cierto oxigeno y ganas de seguir luchando. El grupo sigue en deuda con la gente, a partir de los resultados, pero las ganas que mostraron en el complemento, no hacen más que fogonear esta ilusión de seguir sumando y tratar de “zafar” del descenso y la promoción.